martes, 20 de diciembre de 2011

:)

Ocultarte en tu interior cuando tienes la necesidad de huir. Pintarte la sonrisa de turno. Pero es que ya no me apetece, ya no quiero fingir más. ¿Qué me apetece gritarte? Pues te grito y mucho. ¿Qué quiero no hablarte? Pues no lo hago. ¿Qué quiero hablarte? Pues lo hago. ¿Qué me apetece ser o estar borde contigo? Pues lo soy, y no te permito que me recrimines nada. Se acabó aquello de que mi actuación estuviese determinada a tu comportamiento. Que llegan las navidades y voy a ser feliz muy feliz, tanto que la felicidad de la gente va a pasar al segundo plano de mi vida y la mía al primero.
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario