"Los besos no se piden, se roban" Con esa frase todo empezó. Sus caricias me sorprendían cuando menos me lo pudiese esperar. Simplemente con que me mirase a los ojos, me hacía estremecer. Con que deslizase su dedo por el brazo, sentía que me derretía... Con un simple abrazo me sentía agusto, segura, tranquila; como si así se detuviese el mundo, a su lado. En momentos como este, me encantaría, no, lo daria TODO por que leyese esto y se diese por aludido. Que sepa que va por él. Que sepa que le quiero ♥
No hay comentarios:
Publicar un comentario